
Jesús Valdez
Marzo de 2022
El 20 de junio de 1940, Hitler tomaba París y casi la mitad de Francia estaba ocupada por los fascistas. En marzo de 1942, el trotskismo francés denunció que el régimen de ocupación nazi estaba llevando a cabo una redada (razzia) para reclutar fuerza de trabajo en los territorios ocupados bajo un régimen de esclavitud, una innovación monstruosa del fascismo para el desarrollo capitalista, que empleaba métodos superados por la historia, para super explotar al proletariado europeo.
En junio del 42, el gobierno títere de Pierre Laval (impuesto por los nazis), anunció la promulgación de una política conocida como la reléve (el relevo), mediante la cual se invitaba a los trabajadores franceses a ofrecerse como voluntarios para trabajar en la Alemania nazi, a fin de asegurar la liberación de los prisioneros de guerra franceses, ya que las cosas no iban bien para Hitler en el frente oriental de la guerra y necesitaba mano de obra calificada.
En enero de 1943, el gobierno francés prometió enviar a Alemania 250 mil hombres y mujeres más, adicionales a los 240 mil que ya estaban en territorio nazi. En febrero de 1943, Laval implementa el Servicio de Trabajo Obligatorio (STO), mediante el cual se enviaron de 600 a 650 mil trabajadores franceses a Alemania entre junio de 1942 y julio de 1944. En adelante, el reclutamiento se haría por grupos de edad, entonces, la resistencia se convirtió en un movimiento de masas.
A finales de diciembre de 1942, un puñado de hombres se refugiaron en los Alpes de la Alta Saboya, cerca de la frontera con Suiza, desde ahí formaron milicias para combatir a la ocupación nazi, en esta región se concentraron entre 6 mil y 10 mil «refractarios», es decir, hombres que se opusieron al STO, entre esos miles, se formó la resistencia maqui (guerrillero).
La ocupación nazi en Francia, toma a los trotskistas divididos, den entre ellos, en enero de 1943, los Comités franceses de la Cuarta Internacional, cambian su nombre a Partido Obrero Internacionalista (POI), sección reconocida de la IV Internacional, con Marcel Hic a la cabeza, quien goza de autoridad tanto en el POI como en el Secretariado Europeo de la IV.
La dirección del POI, simpatiza con la resistencia maqui, en su órgano de prensa «La Vérité» del 31 de marzo de 1943, se refiere de manera elogiosa a los partisanos (guerrilleros) franceses:
Los de Thonon entraron, con las armas en la mano, en el vasto ejército de la revolución, con medios y métodos de lucha excepcionales. Que sepan -y aunque capitulen mañana después de la lucha- que su lucha tiene un sentido, porque es un aspecto de la lucha revolucionaria de toda Europa».
En consecuencia, el POI envía a Yvan Craipeau a la zona sur para ponerse en contacto con activistas de los Auberges de jeunesse (albergues de la juventud), que organizaban a los Refractarios en la alta Saboya, el objetivo: constituir un maquis revolucionario y crear una escuela de cuadros militares del partido en la región de Thonon.
Ante la negativa tanto de los aliados (principalmente Estados Unidos y Gran Betaña), como del senador Charles De Gaulle para proporcionarles armas, los maquis aceptan la ayuda de los trotskistas. El 17 de mayo de 1943, se creó el Consejo Nacional de la Resistencia (CNR), impulsado por Jean Moulin, representante de De Gaulle en Francia. El POI autorizó a varios de sus militantes para participar en la resistencia, Pierre Kahn se convirtió en secretario del CNR, teniendo como adjunto a un militante cercano al partido, Claude Kilian.
Entre tanto, el buró político del POI, mandató a Marcel Hic para establecer relaciones regulares con Moulin, para establecer colaboración técnica y un intercambio de información contra la policía política de los nazis: la GESTAPO. El POI prestó su local y dos militantes de tiempo completo para los Movimientos Unidos de la Resistencia (MUR) y el CNR, el partido entendía la urgencia del armamento del proletariado, el 31 de marzo de 1943, se podía leer en La Verité:
«Los Aliados traerán primero las armas: sería indigno de los revolucionarios rechazarlas, porque sin armas la lucha contra el imperialismo, cualquiera que sea, es imposible». [1]

Se forma el Partido Obrero Internacionalista

La ocupación nazi en Francia, toma a los trotskistas divididos, den entre ellos, en enero de 1943, los Comités franceses de la Cuarta Internacional, cambian su nombre a Partido Obrero Internacionalista (POI), sección reconocida de la IV Internacional, con Marcel Hic a la cabeza, quien goza de autoridad tanto en el POI como en el Secretariado Europeo de la IV.
La dirección del POI, simpatiza con la resistencia maqui, en su órgano de prensa «La Vérité» del 31 de marzo de 1943, se refiere de manera elogiosa a los partisanos (guerrilleros) franceses:
Los de Thonon entraron, con las armas en la mano, en el vasto ejército de la revolución, con medios y métodos de lucha excepcionales. Que sepan -y aunque capitulen mañana después de la lucha- que su lucha tiene un sentido, porque es un aspecto de la lucha revolucionaria de toda Europa».
En consecuencia, el POI envía a Yvan Craipeau a la zona sur para ponerse en contacto con activistas de los Auberges de jeunesse (albergues de la juventud), que organizaban a los Refractarios en la alta Saboya, el objetivo: constituir un maquis revolucionario y crear una escuela de cuadros militares del partido en la región de Thonon.
Ante la negativa tanto de los aliados (principalmente Estados Unidos y Gran Betaña), como del senador Charles De Gaulle para proporcionarles armas, los maquis aceptan la ayuda de los trotskistas. El 17 de mayo de 1943, se creó el Consejo Nacional de la Resistencia (CNR), impulsado por Jean Moulin, representante de De Gaulle en Francia. El POI autorizó a varios de sus militantes para participar en la resistencia, Pierre Kahn se convirtió en secretario del CNR, teniendo como adjunto a un militante cercano al partido, Claude Kilian.
Entre tanto, el buró político del POI, mandató a Marcel Hic para establecer relaciones regulares con Moulin, para establecer colaboración técnica y un intercambio de información contra la policía política de los nazis: la GESTAPO. El POI prestó su local y dos militantes de tiempo completo para los Movimientos Unidos de la Resistencia (MUR) y el CNR, el partido entendía la urgencia del armamento del proletariado, el 31 de marzo de 1943, se podía leer en La Verité:
«Los Aliados traerán primero las armas: sería indigno de los revolucionarios rechazarlas, porque sin armas la lucha contra el imperialismo, cualquiera que sea, es imposible». [1]
Tendencias sectarias dentro del POI y el Secretariado Europeo de la IV
En febrero de 1943, apareció un documento llamado «volved a Lenin», firmado por la «Oposición Internacionalista» (OI), que sobrevivió de la época de los Comités Franceses de la IV Internacional. El documento, acusa»la concreción de una línea revisionista oportunista seguida por la dirección», planteando el asunto en términos de «nacionalismo pequeño burgués o internacionalismo proletario», negando a Francia y Bélgica como «pueblos oprimidos», ¡cuando había una ocupación nazi y una reacción fascista en curso! De este planteamiento absurdo, niegan la necesidad de las consignas de liberación nacional y de derecho a la autodeterminación.
Esto, al mismo tiempo que rechazaron la colaboración con los gaullistas, porque para ellos, la tarea principal no era la derrota de Hitler sino «la derrota del capitalismo». Por tanto, los trotskistas, debían elegir entre «luchar por las libertades democráticas», o «por la revolución socialista», planteando un falso dilema. Para la Oposición Internacionalista, «el programa democrático es el programa de Blum».
Era claro entonces, que la OI vivía en un planeta muy distinto al de millones de trabajadores en toda Europa, que luchaban con todas sus fuerzas por reagruparse para vencer al fascismo, la dirección del POI, adoptó el programa de León Trotsky en la lucha contra el fascismo: una política de frente único con la socialdemocracia, los partidos estalinistas y todos aquellos dispuestos a derrotar a Hitler, la política de Trotsky podría resumirse de la siguiente manera: En la lucha contra el fascismo es lícito hacer pactos con el diablo y si es necesario, con su abuela.
A pesar de la oposición pequeñoburguesa dentro del POI, Marcel Hic continuó ocupando una posición dominante tanto en el POI, como en el Secretariado Europeo de la IV, la sección belga, encabezada por Mandel, apoyaba sus tesis sobre la cuestión nacional, en un boletín de marzo de 1943, podemos encontrar una minuta titulada: «El sectarismo estéril y fatalista, una enfermedad infantil del trotskismo», donde Mandel, Jan Stutje y Abraham de León sostienen que la propaganda de los trotskistas no debía partir de abstracciones programáticas, sino de las necesidades de las masas y conectar las reivindicaciones inmediatas de estas, con los objetivos socialistas:
«Tomemos una vez más esta cuestión nacional, tantas veces discutida. La posición de los sectarios es bastante simple: las masas son «nacionalistas» y están equivocadas.
Nosotros decimos que, por el contrario, el proletariado debe utilizar todas las fuerzas que están dirigidas contra el imperialismo actualmente dominante en Europa, sobre el cual descansa todo el orden capitalista en Europa. Decimos que en caso de una revuelta «nacional», el proletariado debe apoyar el movimiento, es decir, debe esforzarse por tomar la dirección de la lucha y transformar la «revuelta nacional» en una Revolución proletaria.» [2].
El POI celebró su primer Congreso en junio de 1943, siguiendo el mandato de la conferencia nacional de enero. Una treintena de delegados de diferentes regiones se reunieron en el valle de Grand Morin, aunque Marcel Hic estuvo ausente, la dirección nacional estuvo representada por Yvan Craipeau, Marcel Gibelin, David Rousset y Émile Guikovaty, mientras que el Secretariado Europeo estuvo representado por Michalis Raptis y Michel Pablo.
El manifiesto del primer congreso del POI fue redactado poco antes de la caída de Mussolini y del estallido de la revolución en Italia en julio de 1943, en palabras de Craipeau, el documento estuvo cargado de «consignas democráticas y nacionales», así como las de la oposición dentro del partido.
Las críticas a la dirección del POI fueron respaldadas por el Secretariado Europeo de la IV, bajo la égida de Pablo, en julio de 1943, el organismo adoptó una resolución donde llama a la celebración de una conferencia europea para reunificar a todas las tendencias, fracciones o partidos que se reivindican trotskistas bajo la dirección de la IV Internacional.
La GESTAPO decapita al PCI

El enviado de Charles de Gaulle para construir el Comité de Defensa Nacional, Jean Moulin fue arrestado el 21 de junio de 1943. El 31 de octubre del mismo año, cuatro miembros de la dirección del POI son arrestados por la GESTAPO en París: Marcel Hic, David Rousset, Roland Filiâtre, así como Yvan Craipeau, Filiâtre es torturado y Craipeau logra escapar, este último afirmó que por esos años, el POI tenía de 300 a 400 militantes, la mayoría jóvenes de 18 a 25 años, un centenar de los cuales, serían detenidos, muchos de ellos no regresaron de los cuales nunca regresaron de los campos de concentración nazis, entre ellos Marcel Hic, Yves Bodenez y Georges Berthomé.
Esta redada fue un golpe muy duro para el POI, pues perdió a tres de los 5 miembros de su dirección, lo cual lo debilitó no solo cuantitativa, sino cualitativa y políticamente. Al estar ausentes tres de los dirigentes más destacados, se da un el acercamiento del POI con el Comité Comunista Internacional, de orientación pablista. Por supuesto, Michel Pablo no perdería esta oportunidad para unificar a todas las tendencias francesas y establecer su hegemonía en el Secretariado Provisional Europeo de la IV Internacional.
La Conferencia Europea de enero de 1944 y la derrota de los nazis

Fotografía: Liberación de París tras la insurrección partisana, agosto de 1944
En enero de 1944 se reunió una conferencia europea de la Cuarta Internacional en la municipalidad de Saint-Germain-la-Poterie, en el departamento de Oise, en el norte de Francia. Duró 6 días y contó con la participación de 15 delegados de Francia, Alemania, Bélgica y Grecia.
La conferencia criticó tanto las posiciones del POI sobre la cuestión nacional, como el «esquematismo» del CCI, adoptando las «Tesis sobre la liquidación de la segunda guerra imperialista y el ascenso revolucionario», redactadas por Pablo, que denunciaban como «una consigna cruda y engañosa la consigna de la «insurrección nacional», que a su juicio pretendía, en realidad, «encubrir el traspaso de la dirección del aparato militar y policial a otra dirección de la misma calaña».
Es decir, las tesis de Pablo renuncian a tomar partido en la resistencia partisana y el movimiento de masas contra el fascismo en Alemania, Italia, Yugoslavia y todos los lugares en donde el fenómeno partisano de combate al fascismo tuvo lugar, es decir, las tesis de Pablo les dan la espalda a las masas Europeas.
Las consecuencias de estas tesis fueron nefastas para la IV Internacional, pues al renunciar a luchar por la dirección militar de la guerra y a tener una influencia de masas, la IV se vio condenada a la marginalidad durante décadas. En cambio, los partidos estalinistas que tomaron partido en el campo partisano, terminaron la guerra con millones de militantes en sus filas, incluso con el poder en Italia tras la caída de Mussolini.
Ante la caída inevitable del fascismo en Alemania, Italia y el Japón, Stalin se sienta a negociar con Churchill y Roosevelt los acuerdos de Yalta y Postdam, donde se compromete a no animar más revoluciones en los países imperialistas y devolver el poder a sus respectivas burguesías, así lo hace en Francia, Italia y Alemania, obteniendo a cambio, varios territorios en Europa del Este. Como garantía de su palabra, disuelve la IV Internacional.
A decir del trotskista argentino, Nahuel Moreno, en su trabajo sobre las «Revoluciones del Siglo XXI»:
«La II Guerra Mundial fue, como ya lo hemos dicho, una guerra revolucionaria del Ejército Rojo contra el ejército contrarrevolucionario de Hitler. Hay que precisar si los ejércitos aliados, a pesar de ellos, no cumplieron también un rol progresivo, ya que la derrota de Hitler fue el más colosal triunfo revolucionario de toda la historia de la humanidad.
Durante la II Guerra se popularizó la guerra de guerrillas para enfrentar a los fascistas y a los ejércitos nazis de ocupación. En la inmediata posguerra reaparecieron, jugando un rol de preponderante importancia, las luchas urbanas y el proletariado. Así, comenzaron de nuevo las revoluciones urbanas, pero ninguna llegó a expropiar a la burguesía. Por el contrario, si lo hicieron muchas revoluciones provocadas por las guerras civiles o nacionales.»
El fenómeno partisano, entendido como guerrilla que se enfrenta a un ejército invasor o a un gobierno ilegítimo, surgió al calor de la Segunda Guerra Mundial, tuvo muchas expresiones, desde los maquis en Francia, las guerrillas anti franquistas en España, así como en Albania que lucharon contra la ocupación italiana entre 1939 y 1943, los partisanos en Yugoslavia en lucha contra las Potencias del Eje en los Balcanes, los partisanos italianos en lucha contra Benito Mussolini, los partisanos alemanes en lucha contra Hitler, en donde se encontraban desde sindicalistas, hasta judíos perseguidos por los nazis, sin dejar de mencionar al Ejército Rojo, que jugó un papel decisivo en la derrota del fascismo en Alemania.
Ante la caída inevitable del fascismo en Alemania, Italia y el Japón, antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial, Stalin se sienta a negociar con Churchill y Roosevelt los acuerdos de Yalta y Postdam, donde se compromete a no animar más revoluciones en los países imperialistas y devolver el poder a sus respectivas burguesías, así lo hace en Francia, Italia y Alemania, obteniendo a cambio, varios territorios en Europa del Este. Como garantía de su palabra, disuelve la III Internacional.
Es así como se consumó la traición más grande al proletariado mundial por parte no solo del estalinismo, sino del pablismo, que condenó a la IV Internacional a ser una secta sin influencia de masas.
Notas
[1] PARTI OUVRIER INTERNATIONALISTE, «Partir, est-ce trahir ? Pour la révolution européenne», La Vérité, n. 43, 31-3-1943, p. 1.
[2] PARTI OUVRIER INTERNATIONALISTE, » Le Second Front et le Front Ouvrier «, La Vérité, n. 43, 31-3-1943, p. 2.